Veo7 tropezó con la misma piedra y se mató

Foto de la redacción, sacada de Mundoplus

Dicen que no van a cerrar la Veo7, pero se van a deshacer de los servicios informativos. Al menos 60 periodistas que engrosarán las listas del INEM. Tampoco sabemos que harán con Eduardo Inda, aunque en mi opinión creo que lo “desterraron” de Marca por la infausta portada a Marta Domínguez (¿no les parece rara la nueva defensa numantina de El Mundo a la atleta?). En cualquier caso, el resultado es un canal moribundo, que se reconvertirá a tele de entretenimiento o desaparecerá. Adiós a uno de los puntales del TDT Party, tal y como lo conocemos ahora.

Pero ¿merece Veo7 la desaparición? Está claro que no, nadie puede alegrarse. Pero Unidad Editorial ha comentido errores de bulto desde que el Gobierno de José María Aznar les dio una de las dos licencias nacionales para televisión generalista en 2000. Porque durante 11 años no se han sabido posicionar como una oferta seria, ni siquiera como canal generalista. El fallido intento de Unidad Editorial por tener un multimedia con su canal de tele. Han errado hasta en cinco ocasiones, donde la indefinición ha sido la tónica dominante. Tanto, que se aprecia incluso en las veces que ha cambiado de logotipo.

Primer logo que nadie recuerda

La primera vez que se equivocaron fue nada más nacer. El Gobierno del PP les dio una licencia nacional de TDT (la otra fue para Vocento, del que también hablaremos algún día). En 2002, el proyecto de Veo Televisión se vendió como un “canal generalista” de Unedisa, pero como la implantación de la TDT fue tan lenta y tan mala, especialmente tras el crack de QuieroTV, ellos optaron por lo más fácil. Reemitir la señal de Expansión TV. Cuando desapareció, lograron un acuerdo con Intereconomía -que entonces si era un canal económico- para reemitir su señal. Hasta aquí entendemos algo.

Más tarde llegaría otro Gobierno, en este caso socialista, que tomó una importante decisión para relanzar la TDT: dar un mux a cada grupo para que gestionaran hasta cuatro canales propios, y adelantar el apagón analógico. Además se dio una licencia a LaSexta, condicionada a pocos puntos analógicos con cobertura nefasta, y mucha antenización digital. Por huevos, la gente se tendría que comprar el TDT. La mejor oportunidad de Veo Televisión para ser referencia en el nuevo sistema. Sin embargo, tuvieron muy poca vista.

Paradójicamente, fue el logo que más aguantó

Para noviembre de 2005, fecha del relanzamiento, Veo Televisión renovó por completo su programación e imagen corporativa. Su verdadero nacimiento como generalista fue a la vez que los canales temáticos de Antena 3 (Neox y Nova, dos éxitos) y Telecinco (T5 Estrellas y T5 Sport… ya ni existen). Pero no quiso poner dinero, no confió en el éxito de este sistema y creía que con salir por analógico habrían tenido éxito. Un error, porque A3 apostó por series y estrenos al poco tiempo de crear sus temáticos.

Su programación se limitó a programas con nombres de los medios de Unedisa-Recoletos (La cocina de Telva, Fórmula Marca, El Mundo en Portada), contratos con productoras de baja estofa y compra de telenovelas. Una generalista con muy poca definición, al tiempo que se consolidaban otras opciones como Intereconomía (con canal propio) y los temáticos de Antena 3 y TVE. La estaban cagando al ofrecer una programación poco atractiva, con muy poca inversión, y mal promocionada entre los distintos medios del grupo editorial.

Duró muy poco, después le metieron el 7

En 2008 se volvió a remodelar la programación, con Melchor Miralles al frente. Todo hombres de Unidad Editorial, todos los programas con “Veo”, y posicionarse en el mando de los televisores con la coletilla “Veo7”. ¡Con tres años de retraso! Lo peor para el espectador es que abandonaron el proceso de generalista para convertirse en una mezcla de canal informativo que emitía series americanas entre medias. Sin más intención que la influencia política. Abocado al fracaso, la puntilla fue un contrato publicitario con Antena 3, por el que la programación de Veo7 se iba a publicidad al mismo tiempo que A3, Neox y Nova. Aunque garantizó su viabilidad económica, no le permitía competir con uno de sus rivales. Y cuando Competencia dijo con tino que esto no era legal, los propietarios ya no supieron como apañárselas.

Ya perdimos la cuenta

Una de las pruebas que muestran hasta que punto estaba jodido el canal fueron sus apuestas. Para la temporada 2009/10, el programa estrella era “La vuelta al mundo”, un debate desenfadado presentado por un redactor de Economía, John Müller. Una persona bastante maja, capaz de atraer todo tipo de público. Pues bien, al mes Müller volvió a la redacción y fue sustituido por Carlos Cuesta, con bastante más “mala follá” para competir con Intereconomía, que entonces ya estaba completamente asentada en la TDT. En la primera semana con el nuevo presentador, se emitió un documental sobre la “crisis económica del Gobierno de Zapatero”, compuesto por totales que corresponden a 2001, con almacenes Sepu abierto y venta de móviles ladrillo de Nokia. Una falta de respeto al espectador.

Su logo actual, con la bola de "El Mundo"

Y entonces llegó Ernesto Sáenz de Buruaga, en lo que ya era el cuarto intento para relanzar Veo7. Si la etapa de Melchor Miralles se caracterizó por sus fallos, con Buruaga la tónica fue la indefinición. Debates semanales que cada día presentaba una persona, contra “El Gato al Agua” con un presentador fijo. Programas de entrevistas por hombres fuertes de Unidad Editorial, que eran superados en audiencia por documentales y cine clásico. Una serie de José Luis Moreno con la fórmula de “Matrimoniadas”, que nadie vería en lo que se publicitaba como “canal de información”. La puntilla fue la ruptura del acuerdo publicitario con Antena3, según señaló Manuel Saucedo a la web Periodista Digital.

Cuando Buruaga se marchó, El Mundo llamó para la dirección a Eduardo Inda, al que supuestamente “convencieron” (lean de nuevo el primer párrafo) para relanzar Veo7 como canal informativo nacional. Ya era la quinta reanimación para un canal que se quedó en 0,7%, pero por más que quisiera Pedro J., los directivos de Unidad Editorial ya estaban hartos. Sin saber que demonios harán, porque incluso se plantea regalar parte del mux al canal de series AXN, si podemos decir con seguridad que Veo7 ha sido víctima de si mismo. Víctima de su indefinición.

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2 respuestas a Veo7 tropezó con la misma piedra y se mató

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